sábado, 24 de marzo de 2012

Walt el Zombi

Todos lo conocíamos del pueblo. Walt el Zombi había muerto. Fue uno de esos funerales concurridos, como cuando falleció La señora McClane, aunque todo el pueblo la conocía como "la loca Harriet". 

El pobre Walt murió de un disparo en la cabeza, confundido con el atracador durante el robo de la gasolinera de los Mohinder. El policía declaro que creyó que quería atacarle, es normal, cuando veías a Walt daba la impresión de que un muerto viviente había venido a devorarte. Era delgado y de aspecto desgarbado, pálido y con los ojos hundidos, y siempre iba musitando algo. Pero su aspecto físico no era lo que más le acercaba a ser el extra de una película de Romero; era su caminar. Walt sufrió una apoplejía en Irak. Se fue de nuestro pueblo como el recluta Walter K. Gibbons, y volvió como Walt el zombi.


En el funeral hubo muchas conversaciones sobre lo que pudo ocurrirle mientras cumplía el servicio militar. Todas comenzaban con el momento en que los presentes habían cruzado sus caminos con el de Walt. Muchas era divertidas, otras lo eran aún más, porque contaban las veces que Walt los había asustado al encontrárselo por la calle. Pero tras las risas, todos se quedaban callados, reflexionando sobre la vida de Walt. 

Todas las piezas encajaban pero la más importante siempre se mantenía a oscuras, pues nunca quiso comentar lo ocurrido. Muchos hablaban de que la culpa era de los gases que usaron en la guerra del golfo, pues tuvo que medicarse desde entonces y de vez en cuando iba al hospital fuera del condado a hacerse diálisis. Otros que el estrés de la guerra había hecho mella en su cabeza, ya que Walt se alisto por inercia, y nunca fue bueno en nada, si no hubiese ido, ahora estaría trabajando para GM en Dayton, o puede que en el paro. La hija de Ryan comento, que puede que fuese la novia de Walt, que decidió romper con él porque lo echaba de menos, aunque al parecer se quedó embarazada de otro antes de que Walt partiera.

Muchos discutían sobre las distintas versiones de la historia, pero todos quedaban de acuerdo en algo: Mejor no salir del pueblo. "Mira como volvió Walt" "Si se hubiera quedado" Todos lo afirmaban de forma tajante, pero si te dabas cuenta, miraban con el rabillo del ojo al horizonte, temerosos de verlo de frente.

Puede que todo lo que se especuló esa noche, sí, incluso la teoría de Mick y Mack de los alienígenas, le ocurriese a Walt, o solo fue la mala suerte o el destino, si existe. Pero si incluso se fue por inercia, ¿No lo desearía?. Mi madre siempre me recuerda la historia de Walt cuando le hablo de las universidades del medio oeste o incluso del extranjero, se pone nerviosa de pensar en dejar de verme. Mi padre solo espera que abandone la casa, y que no me mude excesivamente lejos (el NO coge aviones).

Hoy estamos en el cementerio, en el entierro de Walt y al escuchar al párroco reafirmar que qué mejor lugar como el hogar, mama me tira de brazo y me susurra "¿Ves? Acuérdate de la historia de Walt" A lo que le contesto: "La única historia de Walt el zombi que me gustaría recordar sería aquella en la que Walt el zombi saliese de su propia tumba".